martes, 17 de abril de 2012

La Cruzada (Fragmento)

Hace cinco años, vidalita
que son años negros
el jefe exilado, vidalita
nos manda al imperio.

Son cinco años que muestran 
las fisuras en la gente.
Orientales que complotan
y Orientales que se venden.
en el cielo de la patria
trazan sus círculos negros
los cuervos que están campeando
la carroña del imperio.

Más por suertes hay hombres puros
hay hombres de Cerno entero
que no los pudre el halago
ni los ablanda el dinero.
La libertad encadenada
deja de sentir temores.
Por la oscuridad del río
viene gente en dos lanchones.

Al borde de la Playa de la Agraciada
bajan de las lanchas de madrugada
despliegan la bandera
"Libertad o muerte",
dispuestos a jugarse
la misma suerte.

Un bramido de toros
rasga el otoño
cuando todos contestan:
- sí, Juan Antonio -.

Treinta y tres Orientales
treinta y tres hombres
que juntaron el coraje de la tierra
que preñaron a la gloria de heroismo
para hacerla parir, la patria nueva.

Tabare Etcheverry

"Crónica de Hombres Libres" (1972)

lunes, 16 de abril de 2012

Porcentajes


A menudo oímos expresiones del tipo: «El 51 % de la población son mujeres», «Rebajas: todo al 30 %». Expresar un determinado tanto por ciento (55 %, 30 %, 40 %, 9 %) de una cantidad es partir esa cantidad en 100 partes y coger, tomar, indicar, señalar... de cada parte, el tanto indicado. 

Significado del tanto por ciento (%)

Hallar el tanto por ciento de una cantidad es dividir esa cantidad en cien partes y tomar tantas partes como indica el tanto.
El tanto por ciento o porcentaje, cuyo símbolo es %, se puede escribir en forma de fracción y tiene un valor decimal.
Se pueden efectuar tres operaciones distintas:
  • Convertir un porcentaje en fracción y número decimal.
    % → fracción → decimal
  • Convertir un número decimal en porcentaje.
    decimal → fracción → %
  • Convertir una fracción en porcentaje.
    fracción → decimal → %
Para expresar una fracción como porcentaje hay que escribirla primero como número decimal.

Cálculo de porcentajes

Para calcular el tanto por ciento de una cantidad, multiplicamos el tanto por la cantidad y lo dividimos entre 100.

t % de C = t · C 100
Así, por ejemplo, 16 % de 230 = 16 · 230 100 = 36 , 8 .

Calculamos el 50 %, 25 %, 20 % y 10 % de una cantidad

50 % = 50 100 = 1 2 es lo mismo que dividir por 2 50 % de 650 → 650 : 2 = 325
25 % = 25 100 = 1 4 es lo mismo que dividir por 4 25 % de 600 → 600 : 4 = 150
20 % = 20 100 = 1 5 es lo mismo que dividir por 5 20 % de 300 → 300 : 5 = 60
10 % = 10 100 = 1 10 es lo mismo que dividir por 10 10 % de 500 → 500 : 10 = 50 


Fuente: Kalipedia

Ahora intenta aplicar lo planteado en estas actividades: Convertir fracciones y porcentajes
                                                                                         Averiguar porcentajes

Preparación de la exposición oral

Características de la exposición oral

La exposición oral presenta una serie de rasgos peculiares que la alejan considerablemente de la transmisión escrita de la información:

* El receptor está presente en el momento de la comunicación e influye en ella mediante su actitud y sus reacciones. Con frecuencia la exposición oral se hace ante un auditorio o conjunto de oyentes, que a veces pueden interrumpir al emisor para hacerle alguna pregunta o un comentario.
* Los errores que se cometen en el curso de la exposición pueden ser corregidos, pero no «borrados».

Si queremos hacer una buena exposición, conviene que tengamos en cuenta estas peculiaridades de la comunicación oral.


Fase previa a la exposición oral

Por grandes que sean nuestra capacidad expresiva y nuestro conocimiento de la materia, una exposición oral no se improvisa. Para tener éxito, debemos preparar minuciosamente el contenido de la exposición, así como los recursos y materiales de apoyo y la forma de expresión, dando respuesta a un conjunto de cuestiones:

* Sobre qué tema va a tratar la exposición.
* Qué ideas vamos a desarrollar.
* En qué orden vamos a exponer esas ideas.
* Qué recursos y materiales de apoyo -pizarra, diapositivas, transparencias, ordenador, etc.- vamos a emplear.
* Qué tono -informal, serio, divulgativo, etc.- vamos a adoptar.

Elaboraciónd de un guión

Una de las tareas claves de la fase de preparación es la elaboración de un guión. El guión es un esquema que recoge los puntos esenciales que se van a desarrollar. Se trata de un instrumento muy valioso, pues nos permite presentar las ideas según un orden fijado de antemano, a la vez que reduce las posibilidades de que olvidemos algunas cuestiones importantes o nos quedemos atascados. Un buen guión debe satisfacer los siguientes requisitos:

* Ha de incluir las ideas principales de la exposición, expresadas de forma concisa.
* Ha de ofrecer una estructura clara, con las ideas organizadas y jerarquizadas. Solo de este modo podremos acceder rápidamente a la información que busquemos.
* Tiene que ser abierto, es decir, debe permitir la inclusión de nuevas ideas.
* Tiene que contener todos aquellos datos (fechas, nombres, citas) que se puedan reproducir de forma literal.

Es recomendable organizar el guión en dos columnas. En una de ellas anotaremos los títulos de los apartados y las ideas esenciales de la exposición; en la otra, consignaremos los recursos que vamos a utilizar durante la exposición (diapositivas, gráficos, transparencias, documentos...).

Fuente: Kalipedia

martes, 10 de abril de 2012

Los primeros mitos

Los Mayas
Según los Mayas había dos personas, Tepeu y Gucumatz. Se sentaban a pensar sobre cosas y luego esas cosas existían. Se imaginaban montañas, la tierra, los océanos, el cielo y los animales y una vez que los imaginaban, aparecían. Usaron barro para crear personas las cuales se deshacían cuando se mojaban, así que hicieron personas de madera. Estas personas causaban problemas entonces el Dios creó una inundación y los destruyó a todos. Les permitieron volver a empezar. Así es como la Tierra llegó a ser como es hoy.

Los Escandinavos
Según los Escandinavos, había un vacío que necesitaba ser llenado. Había dos dioses, Muspell y Niflhiem. Muspell era el líder de un mundo de fuego y Niflhiem era el líder de un mundo de hielo. Ellos jugaban en este espacio vacío. Dentro del espacio el aire se comenzó a calentar y cuando el hielo se empezó a derretir, Ymir fue creado. Él era un dios malévolo. Mientras Ymir dormía, sudó y dio vida a dos gigantes de hielo machos y a una hembra igual. Se derritió más hielo con el tiempo y se creó una vaca. La vaca daba mucha leche para alimentar a Ymir. La vaca se alimentaba a sí misma lamiendo los bloques de hielo. Después de varios días de lamer el hielo, descubrió en el a un hombre que tenía un hijo. El hijo se casó con una de las hijas del gigante de hielo y tuvieron tres hijos que mataron a Ymir. La sangre que fluyó de Ymir ahogó a todos los gigantes de hielo excepto a Berglimir y a su esposa. Tomaron la carne y huesos de Ymir y crearon con ello la Tierra. Mientras caminaba por la faz de la Tierra, Odin, uno de los hijos del gigante de hielo, vio dos troncos y les dio vida, mientras que otro de los hermanos les dio cerebros y sentimientos y el otro les dio la vista y el oído. De este hombre y esta mujer se creó toda la vida que hoy existe.

Los Chinos
Los chinos creen que en el principio el cielo y la Tierra eran uno solo. el universo era un gran huevo negro que cargaba a un dios, Pan-Gu, dentro de sí mismo. Pan Gu despertó después de una siesta de 18 mil años y quería salirse del huevo. Tomó su hacha y lo rompió. La luz que entró se convirtió en los cielos y las partes más pesadas se convirtieron en la Tierra. Pan Gu se paró entre ambos, su cabeza tocando el cielo y sus pies plantados en la Tierra. Los 3 juntos (cielo, Tierra, Pan Gu) crecieron 3 metros diarios. Después de 18 mil años más, dejaron de crecer. Después de que murió Pan Gu, su aliento se convirtió en el viento y las nubes. Su voz son los truenos y sus ojos son el sol y la luna. Las montañas de formaron de su cuerpo y sus extremidades y los ríos y océanos están hechos de sus sangre. La tierra fértil es de sus músculos y los caminos son sus venas. Las flores y los árboles son su piel y su vello corporal, mientras que las estrellas son de su cabello y su barba. Las perlas y el jade vienen de su médula ósea y su sudor es la lluvia y el rocío.

Los Australianos
En Australia creen que la Tierra era plana y estaba vacía en el principio. No había luz, vida o muerte. El sol, la luna, las estrellas y los ancestros todos dormían bajo la Tierra. Cuando los ancestros se levantaban, caminaban por la tierra en forma humana, forma animal, forma de plantas o una combinación de formas. Había dos personas que se formaron de la nada y en sus caminatas por la superficie de la Tierra encontraban plantas, animales y humanos a medio terminar. Entonces les formaban cabezas, cuerpos y extremidades usando arbustos. Así fue como se formaron las personas sobre la superficie de la Tierra. Después del trabajo de la creación de las humanos los ancestros volvieron a dormir. Algunos volvieron debajo de la Tierra y otros se quedaron en forma de plantas o animales. Dejaron caminos sagrados, los cuales se pueden ver en forma de manantiales, rocas y árboles.

Los Indios Apache
Ellos creían que en el principio no había nada. De pronto, había un disco delgado con un hombre adentro. Después de despertar de su siesta volteó hacia arriba y apareció la luz, al voltear hacia abajo creó un mar de luz, al este él creó el amanecer y al oeste el atardecer. Después de crear toda la luz, juntó sus manos y las movió rápidamente hacia abajo. Apareció así una niña en una nube. Él le preguntó a la niña a dónde iba pero ella no le contestó. Ella le preguntó de dónde venía él, y él dijo que del este. Ella le preguntó dónde estaba la Tierra y él le preguntó a ella dónde estaba el cielo. Él cantó cuatro veces, que es el número de la suerte para los Apaches. Abrió sus brazos rápidamente y apareció el dios sol. Luego bajó sus manos y apareció un pequeño niño. Los cuatro dioses estaban ahora presentes y se dieron todos la mano, revolviendo su sudor, y después volvió a cantar cuatro veces sobre crear la Tierra. Después de juntar sus manos, apareció una bola café. La pateó y se expandió, la niña la pateó y se volvió a expandir, luego el dios sol y el niño la patearon y se continuó expandiendo. Luego le dijo al viento que se metiera a la bola y la explotara. El Creador creó a más dioses para que supervisaran las cosas en la Tierra. Creó trabajadores para que ayudaran a construir la Tierra. Una vez que el trabajo había terminado, despareció, dejando a los otros la tarea de crear a la población de la Tierra.

Los primeros mitos: Cración según los pueblos nórdicos


En un principio sólo existia el vacío. No había océano que ocupara su vasto imperio, ni árbol que levantase sus ramas o hundiera sus raíces. Más al norte allá donde el abismo, se formó una región de nubes y sombras llamadas Niflheim. En el sur se formó la tierra del fuego, Muspellsheim. Los doce ríos de pura agua glacial que tracurrían desde Niflheim hasta encontrarse con los correspondientes de Muspellsheim llevaban amargo veneno y pronto se solidificaron. Cuandolas heladas aguas del norte tocaron sus rígidos cuerpos serpentinos, el abismo se llenó de gélida escarcha. 

Con el aire cálido que soplaba desde el sur empezó a derretir la escarcha y de las amorfas aguas surgió Ymir, un gigante de escarcha, el primero de todos los seres vivientes. 

Del hielo surgió una gran vaca llamada Audumla. E Ymir apagó su sed en uno de los cuatro manantiales de leche que fluían de la criatura. Cada uno de estos seres primarios tuvieron hijos de forma asexual: Ymir a partir de su propio sudor y Audumla lamiendo el hielo. El matrimonio de Bestla, hija de Ymir, con Bor, nieto de Audumla, trajo a los tres dioses, Odín, Vili y Va, quienes muy pronto se volvieron en contra de la raza de los gigantes exterminándolos a todos menos a dos, que escaparon para perpetuar la raza. Al calmarse el caos resultante del desbordamiento, al derretirse el hielo, los tres dioses sacaron el cuerpo inerte de Ymir fuera de las aguas y crearon la tierra, a la que llamaron Midgard, la Princial Morada. De los huesos de Ymir se crearon las montañas y su sangre llenó los océanos. Su cuerpo se convirtóo en tierra y sus cabellos en árboles. Con su calavera los dioses formaron la bóveda de cielo, que atestaron de brillantes chispas de los fuegos de Muspellsheim. Estas chispas son las estrellas y los planetas. 

Del suelo brotó Yggdrasilll, el gran freso, cuyas poderosas ramas separaban los cielos de la tierra y cuyo tronco constituía el eje del universo. De hecho en algunas leyendas Yggdrasill es el mundo mismo. Nadie podría narrar su grandeza. Sus raíces se hincan el las profundidades, más allá de las raíces de las montañas y sus perennes hojas atrapan las estrellas fugaces según pasan. 

Son tres sus raíces. La primera llega hasta Nifheim, tierra de sombras o infierno y toca la fuente Hvergelmir de donde mana los doce ríos de la región del Norte. La segunda entra en la tierra de los gigantes helados y bebe de la fuente de Mimir, fuente de toda sabiduría. La tercera se extiende por lo cielos donde discurre la fuente de Urd, el más sabio de los Nornos.
Muchas fuerzas atacan al sagrado fresno. Cuatro ciervos mordisquean los nuevos brotes antes de que reverdezcan. El corcel de Odín, Sleipnir, pace en su follaje. La cabra Heidrun se alimenta de sus hojas. Pero lo peor de todo es la serpiente Nidhogg, un enorme monstruo que roe incesantemente sus raíces. Solamente el amor de los Nornos lo mantiene en buen estado. Día a día cogen agua de la fuente de Urd y la vierten en Yggdrasill para mantenerlo floreciente. 

De los gusanos del cuerpo pútrido de Ymir, los dioses crearon la raza de los enanos, destinados a morar en las profundidades de la tierra durante toda la eternidad. Como todos ellos han sido creados, no pueden procrear. Cuando muere un enano, princesas enanas, creadas para este fin modelan un nuevo enano con piedras y tierra. 

El hombre y la mujer fueron creados a partir de los troncos de dos árboles inertes. Odín les infundió la vida. El dios Hoenir les dotó de alma y capacidad de juicio. Lodur les dio calor y belleza. El hombre fue llamado Ask (de Ash, ceniza) y la mujer Embla (parra), y de ellos desciende la raza humana.

Los primeros mitos: Cración según los griegos

En un principio existió Caos, el punto de partida, un vacío primordial, una masa informe y confusa. De Caos surgieron Gea, la Gran Diosa Madre, diosa de la fecundidad y de la naturaleza; el Tártaro, cimiento del universo, lugar situado en las profundidades de la tierra; Eros, la fuerza elemental y primigenia del mundo, que asegura la continuidad de las especies; Érebo, tinieblas infernales; y la Noche, divinización de la oscuridad nocturna. De la unión de estas dos divinidades, Érebo y Noche, nacieron Éter, la región superior del firmamento, y Hémera, la divinización del día.

Gea, la diosa Tierra, engendró por sí sola dos hijos: Urano, deificación del cielo, y Ponto, divinización masculina del mar.

Estas primeras divinidades son fuerzas de la naturaleza, potencias primarias de los orígenes del mundo, que la imaginación de los hombres primitivos convirtió en dioses. A partir de éstos, se suceden generaciones de dioses antropomórficos, es decir, con aspecto humano.

Gea y Ponto se unieron y engendraron las primeras divinidades marinas (Nereo, Taumante, Forcis, Ceto y Eu-ribia ), de entre las que sobresale Nereo, el mayor de los hijos, representado como un amable y sabio anciano de blanca barca, del que nacerán las Nereidas, ninfas marinas.

Gea y Urano formaron pareja y engendraron a los Titanes, seis varones ( Océano, Ceo, Hiperión, Crío, Jápeto y Crono) y seis hembras (Tetis, Rea, Temis, Mnemósine, Febe, Dione y Tía ), divinidades con aspecto y rasgos humanos; a los tres Cíclopes (Arges, Estéropes y Brontes), seres gigantescos con un solo ojo circular en mitad de la frente, y a los tres Hecatonquiros (Briareo, Giges y Coto), seres de colosal tamaño con cien brazos y cincuenta cabezas.

Urano encerraba en el Tártaro a los hijos que iba engendrando su esposa Gea. Ésta, enojada por su manera de proceder, entregó una afilada hoz a Crono (Saturno entre los romanos), el menor de los Titanes, quien cortó los genitales de su padre Urano cuando iba a extenderse sobre la Diosa Madre. La sangre derramada de Urano al ser castrado fecundó la tierra y nacieron los Gigantes, seres terribles, de gran tamaño, aspecto humano, con larga cabellera y barba y serpientes en lugar de pies; y las Erinias, llamadas también Furias, las vengadoras de los crímenes, de aspecto terrorífico, con serpientes en lugar de cabellos y con una antorcha en la mano. Los genitales de Urano, arrojados al mar por Crono, al contacto con el agua, formaron una espuma, de la que nació Afrodita ( la romana Venus ), diosa del amor y de la belleza.

Este mito simboliza el poder devorador del tiempo, personificado en Crono, cuyo atributo más característico es el reloj de arena.

Crono (Saturno en Roma) y Rea (o Cibeles) ocuparon el lugar de la anterior pareja, Gea y Urano. Gea, conocedora del provenir, vaticinó que también Crono sería destronado por un hijo suyo. Por esta razón, el dios engullía a sus hijos conforme nacían. Ya había engullido a Hestia (la romana Vesta), Deméter (Ceres), Posidón (o Neptuno), Hades (en Roma, Plutón) y Hera (Juno entre los romanos), cuando Rea quedó embarazada de nuevo y dio a luz a Zeus (el todopoderoso Júpiter romano), pero, en esta ocasión, escondió al recién nacido en una cueva, en la isla de Creta, y le presentó a su esposo una piedra envuelta en pañales que éste se apresuró a tragar sin advertir el engaño. Entre tanto, Zeus era amamantado y criado en la isla por una cabra, Amaltea. Ésta mantenía al niño colgado de un árbol para que su padre no pudiera hallarlo ni en el cielo, ni en la tierra ni en el mar. Más tarde, cuando luchó contra los Titanes, Zeus se fabricó una armadura con la piel de la cabra, la égida. Cuéntase también que un día Zeus rompió, mientras jugaba, un cuerno de la cabra y prometió que ese cuerno se llenaría milagrosamente con todos los frutos deseados: es el “cuerno de Amaltea” o “Cuerno de la Abundancia”.

Ya adulto, Zeus, dio a su padre una pócima que hizo vomitar la piedra y, junto con ella, a todos sus hermanos, y, a continuación, se rebeló contra él.

A Zeus lo apoyaban, además de sus hermanos, los Cíclopes y los Hecatónquiros, encerrados en el Tártaro y liberados por él mismo. Los Cíclopes, agradecidos, forjaron para Zeus el trueno, el rayo y el relámpago; para Posidón, el tridente, y para Hades, un casco que volvía invisible al que lo portaba. Crono, por su parte, fue ayudado por la mayoría de los Titanes. La lucha duró diez años, al final de los cuales los Titanes fueron derrotados y encerrados en el Tártaro bajo la vigilancia de los Hecatónquiros. El titán Atlas, uno de los más destacados en la lucha, fue castigado a sostener eternamente la bóveda celeste sobre sus hombros.

Finalizada la lucha, los Crónicas se repartieron el dominio del mundo: a Posidón tocó el gobierno del mar, a Hades el mundo subterráneo y a Zeus le correspondió el dominio del cielo y el mando supremo sobre los demás dioses.
Los hijos de Zeus forman la segunda generación de dioses olímpicos. Todas las leyendas de los amores de Zeus tienen un fundamento religioso o genealógico, ya que Zeus, dios del cielo, traído a Grecia por pueblos invasores de origen indoeuropeo, fue asimilado y adorado prácticamente en todas las regiones griegas y en cada una de ellas se le unió o bien se le casó con una diosa local.

Estos divinos hijos de Zeus fueron Atenea (Minerva), Ares (Marte), Hefesto (Vulcano), Apolo y Ártemis (Diana), Hermes (Mercurio), Dioniso (Baco) y Afrodita (Venus), pues, según Homero, nació de la unión de Zeus y la Oceánide Dione. Todos estos dioses, junto con el soberano Zeus y sus hermanos, son llamados olímpicos por tener su morada en las nevadas cumbres del monte Olimpo, en la región de Tesalia.